Mario Vargas Llosa,
Premio Nobel de Literatura e importante novelista y ensayista
contemporáneo, explica en su ensayo para el Diario El Paísde España “Más información, menos conocimiento”, la influencia que tienen actualmente las nuevas tecnologías de la información y
comunicación (TIC) en nuestra vida y cultura.
El nobel, cita como ejemplo la
experiencia del escritor norteamericano, Nicholas Carr autor del libro “Superficiales:
¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?” (Taurus, 2011), como una de las
personas más afectadas con el cambio que ha generado la revolución informática.
“Carr, en su libro reconoce
la extraordinaria aportación que servicios como el de Google, Twitter, Facebook
o Skype prestan a la información y a la comunicación, el tiempo que ahorran, la
facilidad con que una inmensa cantidad de seres humanos pueden compartir
experiencias, los beneficios que todo esto acarrea a las empresas, a la
investigación científica y al desarrollo económico de las naciones, sin
embargo, esto tiene un precio y, en última instancia, significará una transformación
tan grande en nuestra vida cultural y en la manera de operar del cerebro humano
como lo fue el descubrimiento de la imprenta por Johannes Gutenberg en el siglo
XV que generalizó la lectura de libros, hasta entonces confinada en una minoría
insignificante de clérigos, intelectuales y aristócratas.”
En la actualidad, la mayoría
de usuarios dependemos de internet y otras nuevas tecnologías. Nos hemos mal
acostumbrado a que un ordenador resuelva nuestras inquietudes, confiándoles
información personal, datos primordiales, y sobre todo nuestras mentes.
Recordemos que todo en exceso resulta siendo dañino.
Siete de cada diez personas
creen que internet puede resolver todos sus problemas cognitivos por ser considerada “la mejor
y más grande biblioteca del mundo”. Los internautas olvidan lo que significa sentarse a leer
un libro “de cabo a rabo” y que “cuando la memoria de una
persona deja de ejercitarse se entumece y debilita como cuando se dejan de
usar los músculos.”
La situación es preocupante, ya que el estar a la vanguardia con las nuevas tecnologías de la información y comunicación
implicaría reducir la capacidad de nuestros cerebros para construir estructuras
estables de conocimientos, es decir, nos volveríamos unos completos “bobos”, pues con el pasar de los años nuestro cerebro disminuiría su poder de entendimiento,
comprensión y reacción.
Finalmente, Vargas Llosa
atribuye que si Nicholas
Carr tiene razón, la imparable robotización humana por
Internet cambiará la vida cultural y hasta cómo opera nuestro cerebro.
Por su parte, el blog
especializado en temas de nuevas tecnologías “Clases de periodismo”, explicó el
artículo de Mario Vargas Llosa a través de su post “La robotización humanafrente a las facilidades tecnológicas online” recalcando que no se trata de satanizar la adquisición de conocimiento con herramientas online, si no de crear conciencia respecto a la necesidad de fomentar la profundización del mismo.
Asimismo, para ahondar un
poco más en el tema el Licenciado en Comunicación Social, Sandro Medina Tovar responde
algunas de nuestras interrogantes:
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16:39
Shanet

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